dimecres, 2 de març de 2011

El Caracazo: La masacre de un pueblo en rebelión

Por: Marianela Urdaneta

Hace 22 años el pueblo venezolano, cansado de la opresión, la burla gubernamental y el atropello salió a la calle, en un levantamiento popular, para protestar contra el paquete de medidas impuestas por el recién nombrado presidente de la época, Carlos Andrés Pérez quien a su llegada al poder, anunció el 16 de febrero un “paquetazo” que incluía el aumento de los servicios públicos (agua, luz, electricidad, teléfono y agua), los precios de la gasolina y el transporte público, la eliminación de tasa de cambio preferencial, liberación de los precios de los productos, sometiendo a Venezuela a las duras medidas económicas y neoliberales del Fondo Monetario Internacional.

Ante este hecho el pueblo venezolano, en una rebelión civil, salió el 27 de febrero a las calles de Caracas para protestar y saquear los establecimientos comerciales con el fin de conseguir los alimentos y productos que en muchas ocasiones estaban acaparados por los vendedores. Dicha situación generó que el 28 de febrero la Policía Metropolitana, las Fuerzas Armadas Nacionales y la Guardia Nacional, obedeciendo órdenes del Presidente de la República, salieran a la calle a masacrar a los manifestantes lo cual generó un saldo extraoficial de mil muertos y tres mil desaparecidos.

Hoy en el vigésimo segundo aniversario de aquel estallido social, los miembros de la Asamblea Bolivariana de Cataluña efectuaron la proyección del documental "Venezuela, Febrero 27 (de la concertación al des-concierto)” dirigido por Liliane Blaser y correalizado con Lucía Lamanna (montaje).

Tras su proyección se abrió un debate sobre lo ocurrido en Venezuela y sobre la actual situación que presentan los países del medio oriente.

Para Jorge Recio, Cónsul de Venezuela en Barcelona, el Caracazo es un levantamiento del pueblo contra un Estado opresor. “Recuerdo que faltaban alimentos y la gasolina, la gente no tenían cómo transportarse de un lugar a otro, mientras tanto la televisión mostraba a la gente saqueando pero justificando las medidas implementadas por Pérez”.

Recio explicó que el gobierno de turno fue el responsable de la muerte de miles de venezolanos al levantar las garantías Constitucionales y hacer que las Fuerzas Armadas le dispararan y atropellaran al pueblo. “En esos días uno salía por las calles de Caracas y en las zonas más marginales había gente muerta. El ejército disparaba a los edificios y las personas tenían que dormir en el suelo para resguardarse” acotó.

Por su parte, Emilio Chirinos expresó que “Venezuela venía de un desmembramiento a un proceso agudizante de la cultura del individualismo donde se afianzaba el hecho de “sálvese quién pueda” y esto ocasionó un descontento social” que no podía ser frenado.

Uno de los planteamientos efectuado por los asistentes es que el Estado venezolano debe juzgar y hacer pagar a los responsables de aquella masacre popular. “El hecho de no juzgar a los responsables es sumamente grave. Los responsables de los crímenes a nuestro pueblo deben ser enjuiciados, pues todo aquel que atente contra la población debe saber que sus acciones no quedarán impune” dijo Horacio Tamburini.

Lo acontecido en el año 89, en la nación Bolivariana, jamás debería repetirse dado que la principal víctima fue el pueblo y el gobierno, con el objeto de mantener su estabilidad en el poder, masacró y desapareció a miles de venezolanos. “Estoy convencido que el gobierno del Presidente Chávez jamás respondería al pueblo como lo hizo Carlos Andrés Pérez quien suspendió todo tipo de garantías para justificar sus actos” expresó Recio.

A pesar del tiempo y de los beneficios obtenidos durante la revolución, la derecha venezolana siempre ha pretendido desestabilizar al país nuevamente, pero nunca ha podido porque el pueblo venezolano defiende sus logros. “En Venezuela llevamos 10 años que la derecha ha estado desestabilizando con guarimba y protestas, pero ha fracasado por la respuesta del pueblo que lucha por sus conquistas alcanzadas” dijo Josep María Hosta.

En el Medio Oriente y el Norte de África

Durante los últimos meses los habitantes de Túnez, Egipto y Libia han encabezados movimientos populares con el objeto de derrocar a sus dirigentes. Diversas son las percepciones que se han tomado sobre este hecho, en primera instancia, hay quienes plantean que el tema principal de las revueltas es el control estratégico de la zona totalmente petrolera por parte de los EEUU, puesto que África produce el 12% de lo que se consume en el mundo y el 25% de lo que consumen los EEUU.

Con respecto a estos hechos los miembros de la Asamblea Bolivariana de Cataluña manifestaron que las acciones sociales de cada pueblo hay que entenderlas y no se pueden comparar con lo ocurrido en Venezuela en el año 89 porque son dinámicas culturales distintas. “En Egipto hace más de 30 años que hay estado de sitio por lo tanto, no se puede comparar lo que sucedió en Latinoamérica en el 1989 y lo que sucede allí” opinó Juan Villareal.

De acuerdo con Juan Pesquera lo que sucede en Libia es una cuestión geopolítica donde hay que observar, analizar y respetar los hechos hasta conocer lo que realmente ocurre porque la información que reciben las personas viene sólo de un sólo canal y puede estar sesgada.