diumenge, 19 de juliol de 2009

Honduras: Se terminó el tiempo. Zelaya debe volver ahora

Flavio Dalostto para Insurrectasypunto

Zelaya acaba de pedir la desmovilización de la Resistencia, sobre todo de los Maestros; cuando unas horas antes pidió la "Insurrección Popular" contra la Dictadura.

Las negociaciones en Costa Rica, entre la dictadura de Micheletti y el presidente Zelaya, auspiciadas por el presidente Oscar Arias y Hillary Clinton, acaban de fracasar. Tal cual lo había dicho Chávez, ese "diálogo" nació muerto. La aberración de Arias, títere de Clinton, consistió en igualar a la Democracia con el Golpe, intentar crear un Mestizo Político insostenible, en el Siglo 21.

El Plan de Arias, aceptado por Zelaya y rechazado por Micheletti, consistía en el regreso del primero a la presidencia de Honduras. Un Regreso castrado, sin beneficio para la Sociedad Hondureña, sin convocatoria a la Reforma Constitucional, y que solo le daría cierta reivindicación personal y ególatra a Zelaya.

El Plan Arias incluía un Gobierno de Unidad Nacional, integrado por golpistas y zelayistas, que parece ser aceptado por Zelaya en ciertas declaraciones, pero rechazado en otras. Zelaya pide que de darse ese "Gobierno de Unidad Nacional" no debería ser integrado por golpistas y que el zelayismo debería integrar también los otros Poderes, es decir Parlamento y Jueces. Ésto, que Zelaya pudiera tener influencia en los otros Poderes que le son adversos, terminó por decidir a los golpistas a rechazar un Acuerdo.

Evidentemente, Zelaya "acepta" el Plan, porque ya sabe que éste está muerto, al rechazarlo la contraparte, o sea Micheletti. Zelaya "queda bien" delante de la Comunidad Internacional y hace "quedar mal" a los golpistas, haciéndolos quedar como los inflexibles. Ésto le crea un problema a Obama y a Clinton, pues son sus socios de la Oligarquía Hondureña, los que empantanan aún más el proceso. Pase lo que pase, quien pierde es el prestigio del vicepresidente negro norteamericano. Si Zelaya recupera su gobierno, nadie le agradecerá a Obama. Si Zelaya no lo recupera, le echarán la culpa a Obama.

Zelaya, que sabe que EEUU lo quiere fuera de Honduras o muerto de una cardiopatía, amenaza con convertirse en "mártir", lo cual podría ser para Obama más contraproducente que su exilio o su retorno lobotomizado. Por eso, el Gobierno de la Presidenta Clinton, se alteró ante el inminente regreso intempestuoso de Zelaya a Honduras.

La Muerte heroica de "Mel" no le conviene a EEUU, y por eso apretaron a Arias de todos lados. Ellos necesitan un Zelaya figurativo para la Foto e inservible para el Pueblo. Micheletti teme que permitir la vuelta de Zelaya como Presidente, desencadene una Rebelión Popular y la Venganza de los Militantes hacia los golpistas.

Zelaya acaba de pedir la desmovilización de la Resistencia, sobre todo de los Maestros; cuando unas horas antes pidió la "Insurrección Popular" contra la Dictadura. A menos que se trate de una estrategia dilatoria para confundir a los golpistas, no se puede estar jugando con el Ánimo de la Población. Zelaya debe decidir AHORA su accionar. Afirmar claramente hasta donde está dispuesto a llegar y lo que está dispuesto a dar, inclusive, si esto involucra su propia Vida. Nadie puede obligar al Presidente a Inmolarse; pero éste está obligado a decirle con claridad al Pueblo, cual es el tamaño de sus convicciones y hasta donde le da el Piné. El Pueblo Hondureño se está jugando TODO, y el líder no puede ser menos. Por otra parte, Zelaya ya no es el Dueño de la Rebelión, para pararla; sino el Pueblo que ha hecho suya esta Rebeldía.

La Sangre derramada no es la de Manuel Zelaya, sino la del joven Isis Obed Murillo. Zelaya no tiene, pues, autoridad para frenar nada, a única condición que le devuelvan su Sillón.
Opciones de Regreso:
Zelaya regresa y el golpe se rinde.
Zelaya regresa y el golpe resiste.
Zelaya regresa y lo capturan.
Zelaya regresa y lo matan.

Para que el Golpe se rinda de inmediato, Zelaya necesita que, además del Apoyo Popular, fracciones de las Fuerzas Armadas renieguen del gobierno golpista y se sumen a su regreso para "protegerlo". Aún así, tendría un 25% de posibilidades de triunfo inmediato. También un 25% de posibilidades de morir. La decisión es difícil. Zelaya ha comunicado que está volviendo en estas horas a Honduras. Su esposa y su hija han prometido que muy pronto, en solo horas, el Presidente se abrazará a su Pueblo.

La Resistencia se ha fortalecido en todo el País, con todo el País paralizado. La dictadura no puede contener la Rebelión y debe apelar cada vez más a la Represión Feroz. Por eso, no se entiende el sentido del llamado de Zelaya a la "desmovilización" desde el Lunes. Lo que si está claro, es que la situación de Honduras se está resolviendo en este momento. El Tiempo se ha terminado, y lo peor que Zelaya puede hacer en este momento es no hacer nada. Su decisión alentará o amedrentará a otros golpistas en América Latina.

Si Zelaya se rinde, más allá de si triunfa o pierde, los enemigos del Pueblo vendrán por Paraguay, Argentina y Guatemala; y los procesos de reformas sociales, aún las más tímidas, terminarán sepultadas bajo golpes de apariencia "republicana" y de corazón oligarca.
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